
Cada día presenciamos el lanzamiento de una novedosa herramienta, recurso o estrategia tecnológica: internet, IPhone 6, microblogging, Skype, Facebook, nuevas redes sociales, etc. que nos permiten acceder a información y comunicarnos en tiempo real. Es la nota características del mundo actual la globalización, el desarrollo del mercado, y la rapidez con que se dan los cambios científicos y tecnológicos; éstos nos llevan a experimentar transformaciones en los valores sociales y en la formación misma del conocimiento científico. Es por tanto pertinente gestionar el conocimiento y el saber de las personas y la tecnología es la herramienta que ayudará a este objetivo (Alfaro, 2009)
Si bien las terminologías que acuñan el presente título
se relacionan, pues existe un círculo
muy definido entre ellas - una ha favorecido el desarrollo de la otra- pero muchas veces se produce confusión en lo que se
refiere a la implantación de sistemas de gestión de conocimiento y la mera
implantación de soluciones tecnológicas. Revisaremos en un primer momento los conceptos implicados
y luego la relación que se establece entre ellas.
La tecnología se define como el medio para transformar
ideas en productos o servicios permitiendo además, mejorar o desarrollar
procesos (Hidalgo, 1999). Sin embargo, no debemos reducir su concepto solo a la
compra y venta de máquinas, procedimientos, instrumental, métodos de
programación; actualmente involucra talento, actitud creadora, capacidad para
sistematizar conocimientos y toma de
decisiones ante el producto (innovación tecnológica) para el aprovechamiento de
la sociedad en su conjunto. En ese sentido, podemos afirmar que lo que ayuda a
una empresa a competir en mejores condiciones no es la tecnología en sí misma,
sino su capacidad para gestionarla.
Por otro lado la gestión de la tecnología se entiende
como el proceso de manejar todas aquellas actividades que capaciten a la
empresa para hacer un uso más eficiente de la tecnología generada internamente
y de la que se adquiere a terceros; así como de incorporarla a los nuevos
productos y a las formas en que los producen y se entregan al mercado (Hidalgo,
1999). Esto conducirá a un incremento de
los conocimientos y a la mejora de las capacidades de innovación de la empresa,
no solo para un momento sino de manera sostenida. La gestión de la tecnología
implica entonces crear en los miembros de la organización una conciencia
elevada de la necesidad de llevar a cabo innovaciones y mejoras frecuentes, se
requiere de una organización sistemática y flexible que transfiera las ideas
más brillantes al mercado en forma de nuevos productos, servicios o
bienes, utilizando para ello los avances
tecnológicos que sean más eficientes.
En lo
que respecta al conocimiento (capital intelectual) es lo que llegamos a crear y
a valorar a partir de la información significativa, más el agregado de la experiencia,
la comunicación y la inferencia; representa
el activo intangible y estratégico que genera ventajas competitivas, en otras
palabras será la clave para la diferenciación de las organizaciones o empresas.
Es preciso mencionar que el conocimiento ocurre dentro de y entre individuos, por
ello resulta complejo administrarlo, transferirlo o compartirlo (Rodríguez,
2009).
En tal sentido, la gestión del conocimiento consiste en optimizar su utilización mediante la creación de condiciones para que los flujos de conocimiento circulen mejor (Canals, 2000), desde la creación o captación, estructuración, transformación y transferencia del conocimiento, hasta su almacenamiento e incorporación a todos los procesos de la organización. En realidad lo que se gestiona no es el conocimient en sí mismo, sino las condiciones, el entorno y todo lo que hace posible añadir y generar valor a la organización, el conocimiento se convierte en sabiduría.
Respecto a la relación que existe entre ambas, mencionaré la investigación teórica de Pérez y Dressler (2007) donde establecen que las herramientas tecnológicas afectan de forma positiva a la gestión del conocimiento. Identificaron que una serie de tecnologías o combinación de éstas pueden favorecer al desarrollo de cada uno de los procesos de la gestión del conocimiento: socialización, exteriorización, combinación e interiorización, y además reducir los efectos negativos de los factores reconocidos como barreras de la gestión del conocimiento a saber: temporales, espaciales y jerárquico sociales. Reconocen asimismo el papel fundamental del factor humano como elemento clave en los procesos de gestión del conocimiento.
En tal sentido, la gestión del conocimiento consiste en optimizar su utilización mediante la creación de condiciones para que los flujos de conocimiento circulen mejor (Canals, 2000), desde la creación o captación, estructuración, transformación y transferencia del conocimiento, hasta su almacenamiento e incorporación a todos los procesos de la organización. En realidad lo que se gestiona no es el conocimient en sí mismo, sino las condiciones, el entorno y todo lo que hace posible añadir y generar valor a la organización, el conocimiento se convierte en sabiduría.
Respecto a la relación que existe entre ambas, mencionaré la investigación teórica de Pérez y Dressler (2007) donde establecen que las herramientas tecnológicas afectan de forma positiva a la gestión del conocimiento. Identificaron que una serie de tecnologías o combinación de éstas pueden favorecer al desarrollo de cada uno de los procesos de la gestión del conocimiento: socialización, exteriorización, combinación e interiorización, y además reducir los efectos negativos de los factores reconocidos como barreras de la gestión del conocimiento a saber: temporales, espaciales y jerárquico sociales. Reconocen asimismo el papel fundamental del factor humano como elemento clave en los procesos de gestión del conocimiento.
De la misma forma, Fernández (2006) concluye en su artículo, que no existe una independencia entre la gestión
del conocimiento y la gestión de la información [herramientas tecnológicas
aplicadas a la información], y que en todo caso los límites entre ambas constituyen divisiones
artificiales de dos actividades relacionadas entre sí. Si en un momento dado el
conocimiento es el punto de referencia la gestión de la información sería una actividad que se ubica en el nivel
inferior y, por tanto, dependiente de la gestión del conocimiento. Por lo contrario, si se analiza el objeto y
las actividades de la gestión del conocimiento y se comparan con los de la gestión
de la información es posible comprobar que la gestión del conocimiento no puede satisfacer enteramente
la demanda de información, en este caso la gestión del conocimiento dependería de
la gestión de la información.
En conclusión ambas actividades – gestión de la tecnología y gestión del conocimiento- deben verse desde una perspectiva constructiva y orientada al crecimiento de las organizaciones y de la sociedad; por lo tanto en las escuelas, debemos considerar que las herramientas tecnológicas (TIC tecnologías de la información y las comunicaciones) facilitan la captura, conservación, organización, procesamiento y difusión del conocimiento, en espacios donde puedan ser usados para estimular la innovación y crear una cultura en la que la información y el conocimiento se valoren, se compartan, se gestionen y se usen de manera eficaz y eficiente.
En conclusión ambas actividades – gestión de la tecnología y gestión del conocimiento- deben verse desde una perspectiva constructiva y orientada al crecimiento de las organizaciones y de la sociedad; por lo tanto en las escuelas, debemos considerar que las herramientas tecnológicas (TIC tecnologías de la información y las comunicaciones) facilitan la captura, conservación, organización, procesamiento y difusión del conocimiento, en espacios donde puedan ser usados para estimular la innovación y crear una cultura en la que la información y el conocimiento se valoren, se compartan, se gestionen y se usen de manera eficaz y eficiente.
REFERENCIA
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y otros. (2009). Gestión del conocimiento. Una exigencia de la educación
actual. Recuperado de http://revistas.pucp.edu.pe/index.php/educacion/article/view/1758/1695
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Fernández,
V. (2006). Gestión del conocimiento versus gestión de la información. En
Investigación bibliotecológica vol. 20 N° 41. México D.F. Recuperado de http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0187-358X2006000200003
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Industrial N° 330. Recuperado de http://www.minetur.gob.es/Publicaciones/Publicacionesperiodicas/EconomiaIndustrial/RevistaEconomiaIndustrial/330/08ahid.pdf
Pérez,
D. y Dressler, M. (2007). Tecnologías de la información para la gestión del
conocimiento. En Intangible Capital – N°15 – Vol. 3 pp.31 -39. Recuperado de https://upcommons.upc.edu/revistes/bitstream/2099/2945/1/Tecnologias%20de%20la%20informacion.pdf
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Copy of Copy of gestion 3.
Módulo: Enseñar y aprender con TIC https://prezi.com/l3lwpo-jj_c6/copy-of-copy-of-gestion-3/